Algunos consejos dieta saludable

 

1.- Bebe la cantidad de agua adecuada. En la pirámide nutricional de la dieta mediterránea nos lo encontramos en la posición más baja. Hay que hacerlo a diario.

Para cada persona es una cantidad diferente, pues depende de nuestro sexo, edad, peso, altura, actividad física y temperatura exterior, pero diremos que 2 litros (8 vasos) es una cantidad adecuada.

Si eres mides menos de la media, no tienes problemas de peso y estás en un sitio con una temperatura agradable y en reposo, con 1,5 litros tienes suficiente. Si mides más de la media, estás en un lugar que hace calor, tienes sobrepeso y estás haciendo una actividad física puedes necesitar 4 litros (16 vasos)…

Usa la lógica, pero bebe suficiente agua.

 

2.- Come al menos una vez al día una ración de vegetales crudos. Ayuda a tu intestino a funcionar mejor. Nos aporta vitaminas y minerales de forma natural.

 

3.- Elimina de tu alimentación las calorías vacías. Desterra el azúcar e intenta evitar el alcohol.

Puedes tomar 1 copita de vino tinto al día si eres hombre o ½ si eres mujer, pero un vaso de mosto de uva oscura o una berenjena sin quitarle la piel o un tazón de moras tienen los mismos beneficios y no metemos alcohol que es un tóxico para nuestro hígado.

 

4.- Procura evitar la comida precocinada. Habitualmente llevan mucha sal, grasas inadecuadas y harinas refinadas.

 

5.- Mira las etiquetas de los alimentos para no comer aquellos que lleven aceite de coco o palma que son altamente aterogénicos (causan problemas de corazón a la larga).

 

6.- Utiliza aceite de oliva virgen. Ayuda a bajar el colesterol “malo” y a subir el colesterol “bueno”.

 

7.- No dejes más de tres horas sin comer nada. El cuerpo, si nota que no tiene alimentos, procura acumular todo lo que puede de la siguiente comida. El ayuno prolongado es la mejor forma de acumular grasa que habitualmente no queremos.

 

8.- El desayuno debe suponer un 25 %

Entre mitad de mañana y media tarde un 25 %

Al mediodía un 30 %

La cena el 20 % restante

 

9.- Procura comer productos de temporada, son los que más nutrientes tienen. Si son de tu zona, mucho mejor, menos tiempo en transporte y menos necesidad de conservantes.

 

10.- Cambia el pan y la harina refinada (pan y harina blanca) por pan y harinas integrales (oscuros, con lo que llevan la cáscara del grano). Contienen más fibra y menos hidratos que se acaban acumulando en forma de grasa.

 

Por último camina, camina, camina. Al menos 20 minutos al día.

 

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