Cómo calcular el peso ideal

Ante todo me gustaría aclarar que cualquier entrada que pueda leerse en este blog no hay que tomarla como una indicación médica sino como unos conocimientos adquiridos a base de ir buscando información por diversos medios que me gustaría compartir con más gente. No me hago responsable de decisiones que se puedan tomar basándose en ellos. No soy médico ni nada parecido, únicamente una persona con inquietudes por saber. Del mismo modo, si alguien detecta errores estaré encantada de corregirlos.

La eterna pregunta, ¿cómo sé hasta qué peso tengo que llegar?, ¿cuál es mi peso ideal?, ¿cómo se calcula?, ¿de qué factores depende mi peso perfecto?

Un peso ideal no es una cifra mágica, exacta e inamovible, más bien tendríamos que hablar de tramos en los cuales nuestro peso se considere adecuado, pero aún así, os daré mi opinión más abajo de todos los factores a tener en cuenta para poder hallarla (o hacer una aproximación).

En principio, hay un dato en el que podemos confiar, según las últimas publicaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud), cuando el IMC (índice de masa corporal) de una persona adulta (ellos hacen los cálculos para una persona de 20 años, así que la norma no se puede aplicar en bebés, niños o adolescentes) se encuentra entre unos valores determinados se considera que tiene un peso sano o normopeso (peso considerado normal).

Cuando se trata de hombres:

Para un IMC inferior a 20 se estaría en un peso excesivamente bajo.

Entre 20 y 25 sería adecuado.

Si nos movemos en valores de 25 a 30 hablaríamos de sobrepeso.

Cuando pasamos de 30, ya empieza a considerarse que es obesidad. Si el índice no llega a 35 se considera de grado I.

Al superar una cifra de 35 entramos en una obesidad de grado II.

Tener un IMC mayor de 40 nos hace entrar en obesidad mórbida y los peligros para el cuerpo son muchos. Una obesidad mórbida suele ir asociada (no siempre y no a todas las patologías) a hipertensión (tensión excesivamente alta de la sangre), triglicéridos altos, hipercolesterolemia (colesterol alto), glucosa (azúcar) elevada (con el peligro que lleva de terminar con diebetes),  complicaciones cardiovasculares, hipoxemia (disminución de la saturación del óxígeno en sangre), apnea del sueño, ...

 

En el caso de las mujeres las cifras varían ligeramente:

Inferior a 18,5, extrema delgadez (generalmente implica desnutrición).

18,5 - 23, peso saludable o normopeso.

23-28, sobrepeso.

28-33, obesidad grado I.

33-38, obesidad grado II.

Superior a 38, obesidad mórbida con los peligros antes citados.

Pero, ¿qué es eso del IMC y cómo lo calculo? Hay un índice bastante conocido que es el IMC, índice de masa corporal, para obtenerlo se necesita conocer nuestro peso, altura y una fórmula:

IMC = peso (en kilos) / altura² (en metros)

Ejemplo: para un peso de 55 kilos con una altura de 1,6 m en una mujer.

Multiplicamos la altura por sí misma: 1,6 x 1,6 =  2,56.

Una vez obtenida esta cifra, dividimos el peso por ella, 55 / 2,56 = 21,48

Ahora tendremos que echar mano de los tramos que he puesto arriba para conocer si el peso es saludable. Efectivamente, estamos entre 18,5 y 23 lo que significa que el peso de la persona del ejemplo es sano.

 

Esto está muy bien, pero, ¿qué tengo que hacer si lo que quiero es conocer una cifra adecuada para mí? En principio usando la misma fórmula podríamos hacer una aproximación. El dato que conocemos y es fijo, es la altura:

altura (en metros) x altura (en metros) x IMC = peso al que quiero llegar.

¿Qué IMC es el adecuado? Como ya hemos dicho, si eres mujer debería estar entre 18,5 y 23 y en el caso de ser hombre entre 20 y 25.

Ejemplo: supongamos el mismo caso anterior, una mujer, 1,60 m de altura.

Peso mínimo saludable 1,6 x 1,6 x 18,5 = 47,36 kg. Por debajo de este peso estaríamos en desnutrición.

Normopeso máximo 1,6 x 1,6 x 23 = 58,88 kg. Por encima de este peso hablaríamos de sobrepeso.

Una buena cifra sería un término medio (hacemos la media aritmética o multiplicamos por un IMC de 20,75, obtendremos el mismo resultado):

(47,36 +58,88) / 2 = 53,12         ------    1,6 x 1,6 x 20,75 = 53,12 . Podríamos plantearnos una meta de peso ideal de 53,1 kilos.

 

Pero este índice es muy general y estaría bien tener en cuenta otros factores como la edad, complexión, cantidad de masa muscular (unido muchas veces al tipo de complexión) y alguna característica fisica a destacar.

¿Cómo influye la edad para el peso ideal?

Los márgenes entre los que nos tenemos que mover para estar en normopeso están calculados para una persona de 20 años. Habrá que añadir un kilo por cada 10 años de más que tengamos, con lo que si estamos entre 30 y 39 sumaremos 1, entre 40 y 49 tendremos que añadir 2 y así sucesivamente. Imaginemos que la mujer del ejemplo anterior tiene 35 años, por lo tanto el peso ideal serían 54,1 kg.

Y la complexión, ¿puede variar los cálculos? Sí, por supuesto. Se consideran tres tipos de complexiones, delgada (o pequeña), normal y fuerte (o grande). Para saber de forma correcta nuestra complexión podemos acudir a tablas basadas en nuestra altura y medida de la circunferencia de la muñeca o codo, pero una prueba muy sencilla (sin una excesiva precisión) consiste en rodear la muñeca izquierda con los dedos índice (no corazón) y pulgar de la mano derecha:

Si los dedos se montan podremos hablar de complexión delgada. Afectaría a nuestro peso ideal en que tendremos que restar un 10 %.

Si se rozan, estaremos ante una complexión normal. No afecta al cálculo del peso que estamos realizando.

Si no se tocan se correspondería con una complexión fuerte. Para acercarnos de forma más correcta a él deberemos sumarle un 10 %.

Y en ninguno de los casos anteriores sirve engañarnos apretando todo lo que podamos o dejando los dedos sueltos ;).

En el ejemplo anterior vamos a suponer que se trata de una persona de complexión fuerte, así que:

54,12 + 5,41 (el 10 %) = 59,53, redondeando 59,5 kg.

Cada vez nos acercamos más una cifra concreta y personalizada según nuestras características.

El último paso es el de las características especiales y la verdad es que si en nuestra familia hay tendencia a engordar nos costará más mantenernos con un peso muy bajo y sufriremos menos si decidimos elevar en algún kilo esa meta ideal.

También hay que tener en cuenta la memoria para el peso que tiene el cuerpo y si hemos alcanzado cifras de obesidad mórbida el cuerpo va a tender a ganar peso con muchísma facilidad, teniendo que hacer verdaderos esfuerzos para mantenermos en cifras muy diferentes a ese peso máximo alcanzado.

Por lo tanto podemos calcular fácilmente la cifra que sería idónea pero luego tenemos que aplicar el sentido común y terminar de adecuarla a nuestras necesidades. Todos los cálculos anteriores están pensados para personas sin actividades especiales, lógicamente a algunos tipos de personas como deportistas y culturistas, por ejemplo, este tipo de cálculos no les sirven para mucho.